lunes, 21 de diciembre de 2015

Fin de temporada

Siluro de 20 k con Alberto (foto Vitoriano)
Este año que acaba ha sido bastante prolijo en capturas, tamaños, especies, técnicas de pesca, actividades de creación de cebos y señuelos... Estoy realmente satisfecho y esperando con ganas volver al pueblo para darle caña de nuevo a todas las actividades que me han tenido tan entretenido.
Por hacer un balance general lo contaré agrupado por modalidades de pesca:

Pesca de fondo
Ha sido el eje fundamental de esta campaña, tanto por la progresión de material y técnica que he ido perfeccionando con la ayuda de los amigos, como por las nuevas zonas que he tocado. Las dos cifras se han resistido a pesar de los dos viajes a Sierra Brava pero a cambio en el Tajo he superado los 5 kilos de carpa y creo que a futuro pueden ser aun mayores perfeccionando la técnica de cebado en la misma zona. El trípode y las alarmas se han revelado los perfectos aliados para todo tipo de terrenos y clima. Los cebos naturales confeccionados en casa (bollies y pellet) han logrado capturas tras el adecuado período de acomodación de los peces (y los consiguientes bolos con chuflas al volver a casa). He probado además algunos remojos de diferentes marcas y sabores, aunque a final de temporada y sin la debida insistencia, a pesar de lo que han salido algunas carpas (barbos este año han salido pocos).
Carpa común de 5,485 kg (foto Adrián)

Boillies recién cocidos

Pesca de depredadores
No he prestado mucha atención a los Bass a pesar de lo cual y en compañía de Adrián he sacado varias piezas además de algunas luciopercas en un par de tardes por el Tajo. El lucio de Ander ha sido la captura más relevante con sus ocho kilos y medio, si bien se buscaba y esperaba siluro.
Bass de 850 gr (foto Adrián)

Lucio de 8,5 kg (foto Ander)
Adrián sacando un bass


Pesca de siluro
La canoa ha sido la gran novedad de este año. Novedad para pescar y para pasear por cualquiera de las orillas y rincones del enorme embalse. Los dos primeros días con Victor M. que me inició en la técnica y materiales allá por abril, dos jornadas con Victor, otras dos con Tere, una con Ander, otra  con Alberto y su padre en su lancha de motor y el resto de días con la compañía de Adrián, hemos recorrido Tajo, Almonte, rivera de Araya, Carrascosa, bañaderos, torre Floripe, isla de David Montero... Calculo que han sido unas veinte jornadas con únicamente 4 capturas: 2 de tamaño regular en torno a 20-25 kilos y otros dos sobre los 10 kilos. El clonck tardó en sonar pero ya lo hace con efectividad. Prueba de ello es que la sonda, una vez ajustada, refleja claramente la subida de los peces desde el fondo hasta los señuelos. Pero la excesiva presión de tantas embarcaciones y pescadores han forzado a los siluros a aprender y desconfiar de los vinilos. La gente ha cambiado de técnica y está pescando con pez vivo pero el montaje se complica y he preferido no meterme en ello. A cambio en el puente de la Constitución nos dirigimos a una zona menos presionada y el resultado ha sido espectacular: 8 y 12 peces en dos días. En el canal de youtube están los videos colgados. Dejo los enlaces a continuación:
Ocho siluros

Fabricación de señuelos
La pesca del bass conlleva pérdida constante de señuelos. Y en parte por economía y en otra por entretenimiento he comenzado con ayuda de Adrián a fabricar moldes en silicona RTV y a clonar distintos tipos de señuelos de vinilo. Colores y brillos al gusto nos han dejado como resultado señuelos muy logrados que además han pescado black base y lucioperca. La última creación ha sido la de jigs con cabeza plomada y voy a intentar hacer alguno de siluro. También he creado un plomo de pera en 75 gramos para carpfishing porque con tanto enganche se pierden bastantes.
En definitiva una temporada muy entretenida que anuncia una campaña 2016 realmente animada.
Cangrejos de zoom  en distintos tonos (el original arriba)

Jerkbait blandos
Lombriz, y pikie
Jigs


sábado, 18 de julio de 2015

Pescando con Pedro




Hace casi un año que no comparto una jornada de pesca con mi sobrino Pedro. Este fin de semana se ha acercado al pueblo y hemos pasado unas horas a orillas del Tajo en la zona que frecuenta en sus esporádicas salidas. La noche ha sido fresquita con algunos chubascos de poca entidad y algo de viento variable que nos han obligado a cubrirnos con varia capas. La actividad en tablas ya había bajado a amarillo tras los dos días precedentes que estaba en verde. Aun así hemos cogido una docena de peces entre (las molestas) bremas y carpas. Barbos no hay forma, imaginamos que a causa de la falta de gusana que no hemos podido encontrar para ponerla de cebo.
Algunas pocas piezas entre 3 kilos largos y 4 y la grande que no termina de aparecer... Continuaremos en su búsqueda en sucesivas jornadas. Van algunas fotos y un pequeño video en el canal de youtube.


jueves, 2 de julio de 2015

Carpas del rivero


Hemos triunfado. El engodo que me ha recomendado Víctor funciona. Ya lo probé días atrás pero esta vez se ha superado con creces. Cierto que las tablas solunares predecían actividad excelente ayer y hoy, y que la técnica del trípode y detectores de picada ayudan -qué duda cabe- especialmente en las horas de oscuridad. La luna llena ha permitido manejarnos sin encender linterna más que para labores de precisión con aparejos y anzuelos. Una gozada de noche en que las capturas han sido numerosas (de hecho hemos perdido la cuenta) y sobre todo grandes. He logrado mi mayor captura en carpa con un ejemplar de 5,485 kilos, amén de varias de más de 4 y otras más de peso superior a 3. Se han soltado media docena, he perdido dos anzuelos y dos muelles. Un balance más que satisfactorio para estos terrenos de rivero tan escarpados y llenos de peña. Un acierto de zona que ya me enseñó Pedro el pasado verano (ver entrada Pesca de río) y que se ha confirmado de nuevo.
Adrián ha cogido varios black bass y también ha disfrutado de lo "Lindo".
Tras la foto las piezas han regresado al agua como es habitual
Ahí van las fotos de rigor.










martes, 23 de junio de 2015

A fondo con Arcadio

Amanece tras el puente
Podría ser el título de un programa de entrevistas. Pero mi vecino Arcadio y yo nos hemos limitado a ir de pesca a fondo al Tajo a las inmediaciones del puente Arcos de Alconétar. Ayer tarde fuimos a cebar y preparar los puestos y esta mañana a las 6:00 a.m. circulábamos de nuevo hacia allí en medio de la incipiente aurora. En la pista hemos perseguido unos cuantos metros a una pequeña liebre que corría espantada ante los potentes faros de xenon. La bajada del rivero es peligrosa y la hemos podido hacer con luz suficiente para no dar un traspiés, cargados como vamos. Rápidamente montamos las cañas y preparo el engodo y para las 6:45 aproximadamente tenemos ya todo listo para empezar la jornada. La primera picada - en una de mis cañas- se hace esperar un buen rato, y aparece una gran carpa de 3 kilos según mi peso de muelles. Arcadio me ofrece su red pero resulta claramente minúscula para el ejemplar. Opto por el portapeces de cuerda que les estresa lo menos posible. Al cabo de un buen rato y cuando vamos a comer algo llega la siguiente a mi otra caña. Le dejo que la saque a Arcadio que disfruta dándole hilo y cansándola sin prisa. Resulta otra carpa casi exacta a la primera. Otros 3 kilos. Poco después en su caña pequeña (a la que le he puesto una buena cantidad de maíz) llega otra que, aunque más modesta, pesa dos kilos. Y al filo de las 11:00 de nuevo repito con otra común de idéntico porte a las dos primeras. En total 4 piezas y 11 kilos. Si hubiera sido el campeonato de agosto ganamos fijo, jaja...
A las 12:00 estamos ya en casa. Hemos disfrutado de una mañana estupenda, hemos almorzado junto al agua y además hemos logrado cuatro hermosos ejemplares. Para recordar.
Arcadio posa con su hermosa carpa

Las cuatro momentos antes de soltarlas


jueves, 18 de junio de 2015

Tarde de Bass


Hace mucho calor y las tardes empiezan a ser adecuadas para porbar suerte con el black bass. Adrián me lleva a un recodo del Tajo donde se ven muchos aunque de tamaño escaso. Probamos todo tipo de señuelos, desde cucharillas a paseantes y rapalas de fondo, así como vinilos de formas y colores variados. El saca cuatro o cinco de poca talla y yo consigo sacar otro además de notar alguna picada que se suelta en el agua. No es hasta bien caída la tarde cuando empiezan a subir los grandes a comer y saco uno majo (730 gr) y Adrián tiene varias picadas en superficie pero no muerden bien por lo que no consigue ninguna otra captura. Buen sitio aunque tendrá que bajar el nivel del agua bastante para que entren con más fuerza.



miércoles, 17 de junio de 2015

Caña F-1

Atentos a la caña verde
Tras la jornada de remo el lunes por la mañana con Adrián sin sentir una picada (ni a fondo ni al bass), el martes amanece un espléndido día y aprovechamos la bonita tarde para pasarla a orillas del Tajo con la familia y los vecinos, Arcadio y Victoria. Vamos en nuestro coche a la carretera vieja de Garrovillas. Algo de viento norte que refresca un poco la -de nuevo- calurosa tarde. Arcadio pone sus dos cañas, de diferente tamaño y veteranas aunque poco usadas al parecer. Para mi gusto los cañeros están excesivamente levantados y quedan las cañas muy de pie. Cebo de maíz y gusana en las suyas mientras yo alterno el maíz y pellet de 22 . Pero la tarde avanza y no tenemos ni signo de picada. Al menos estamos relajados y agusto sentados con los pies en el agua mientras contemplamos en el recodo de más arriba dos pescadores que tampoco cogen nada,  y poco más al norte una pareja que infla un bote neumático. Rato después llega una semirígida a la orilla y me entretengo ayudando un poco a sacarla. Me comentan que el siluro está esquivo todavía y aún habrá que esperar alguna semana más (ésto confirma lo que me ha llegado por varias fuentes).
Y como siempre, cuando más distraídos estamos, la caña larga y más nueva de Arcadio marca una picada espectacular que la dobla de su posición casi perpendicular hasta prácticamente el agua. Una, dos y varias veces mientras nos apercibimos y nos acercamos. Pero no nos da tiempo. El cañero cede y la caña sale disparada rozando apenas la superficie del agua a una velocidad próxima a los bólidos de F-1. Dudo un -fatal-momento si lanzar la caña de bass que tengo con un rapala articulado pero creo que pesa poco y no voy a poder alcanzarla. Así que me quito la camiseta y el pantalón y me zambullo en el agua nadando en su dirección. Enseguida empieza a picar hacia el fondo asomando el mango lo justo para localizarla desde mi nivel a ras de agua. Por espacio de unos 30 metros la sigo y gano terreno viendo como cada vez baja más y sube menos. Justo cuando llego a su altura y extiendo la mano para asirla se hunde nuevamente pero... no vuelve a emerger. Me quedo flotando calculando si el aire me llevará más que a ella y preguntando a Arcadio que mira desde la orilla si la ve por algún lado. Tras un rato de búsqueda me rindo y vuelvo a la orilla. 
No sabemos qué pez ha sido capaz de arrastrarla de tal modo, imagino que quizá un siluro porque en la zona Victor cogió el de 22 kilos el otoño pasado.
En la foto se aprecia el mango aún emergiendo antes que lo alcance.

sábado, 13 de junio de 2015

Lucio sorpresa




Ander ha venido una semana al pueblo y como no ha tenido ocasión hasta ahora, pues nos hemos ido al Tajo con la excusa de pescar siluros. Desde que me pasó lo del dedo no he vuelto -ya han transcurrido casi dos meses- y me apetece mucho a mí también. Así que hemos pertrechado bien la embarcación y nos hemos echado por la antigua 630 frente a la torre Floripe que lleva meses invisible bajo las aguas. El viento en calma nos ofrece una pacífica superficie sobre la que navegamos en vueltos en silencio y paz casi infinitos. La sonda marca muchos peces pequeños en los primeros metros y de vez en cuando algunos peces mayores que supongo siluros. A pesar del clonck no logro que suban apenas, y los que lo hacen no muerden los aparejos. Nos acercamos a la isla y merodeamos sobre el cauce del Almonte con sus más de 50 m de profundidad pero no logramos resultado. El viento se levanta sobre mediodía y decidimos regresar. A pocos metros de la orilla y en apenas 10 metros de sonda veo un eco potente. Lanzamos los señuelos y en un segundo una potente aunque poco habitual picada nos anima la mañana. El pez ha picado de manera brusca y tan pronto afloja sedal como se sumerje con decisión. Tras unos minutos de lucha Ander logra sacarle a la superficie y veo que no se trata de un siluro como esperaba sino de un hermoso ejemplar de lucio. Especie de la que sabía de capturas grandes en el Tajo pero que no había contemplado ni mucho menos logrado hasta hoy. En la orilla la báscula marca 8,5 kilos y la medida alcanza los 105 cm. Un ejemplar de trofeo sin duda.
Bravo Ander!!!
He inmortalizado la jornada en un video que podéis ver en mi canal de Youtube a partir del siguiente enlace:

jueves, 2 de abril de 2015

Doblete de siluros

Equipados para la aventura
Y en canoa... Gracias a Victor Muriel otro amigo del grupo de pesca de Cáceres que ha puesto su experiencia, su sonda y el clonck a mi disposición para probar en la especialidad. Una jornada que ha comenzado poco antes de las 10:00 a orillas del Tajo para acoplar los elementos eléctricos y el transductor así como preparar las diferentes cañas y señuelos. Un proceso que nos ha llevado tiempo porque es la primera vez y no había nada preparado. Poco después de las 11:00 nos hemos hecho al agua y con rumbo incierto -estos animales pululan por el fondo y se buscan gracias a la sonda- nos desplazamos mansamente por las tranquilas aguas del Tajo. Un viento ligero con alguna racha algo más fresca nos ha permitido navegar con suavidad y disfrutar de una jornada estupenda con mucho sol y temperatura elevada para la estación.
Víctor contempla la sonda con atención y me va indicando el rumbo a seguir hasta que localiza sobre 40 metros de profundidad algunos ejemplares. Empezamos a echar los señuelos hasta los 20-25 metros y haciendo "jigging" para atraerlos, además de los consabidos golpes de "clonck" para hacerles despegar del fondo hacia los cebos. Un proceso interesante y muy simple aunque no siempre certero.
Dándole al clonk
A las 12:30 Victor clava el primero y se hace con él no sin cierto trabajo. Unas enormes burbujas anuncian su inminente llegada a la superficie y enseguida vemos ascender entre las verdes y limpias aguas el lomo verde grisáceo que poco después reposa en la superficie. Rápidamente Víctor lo sube a proa y nos acercamos a tierra para sacar unas fotos. Es la primera vez que veo uno tan de cerca... A ojo le calculamos entre 15-17 kilos. No está mal, no.
Seguimos pescando ilusionados pero tardareremos casi tres horas en volver a enganchar uno. Esta vez me toca a mí subir el bicho a la superficie y por el escaso trabajo enseguida adivino que es más pequeño. Por el tamaño le calculamos sobre los 10-12 kilos que es poco pero qué caray! es el primero que pesco (no cuento el chiquitín de la orilla del otoño pasado).
Y sobre las 16:00 volvemos a tierra y recogemos los trastos. Para ser el primer día ha estado de lujo!!
Entretanto Víctor y Alfonso están en la zona de Garrovillas dándole al carpfishing y disfrutando también de una buena jornada. Ya repetiré con ellos otro día.
El de Victor
El pescador

Se nota la experiencia posando...

El segundo algo más pequeño

viernes, 20 de febrero de 2015

Y llegó la canoa


Se trata de una canoa tipo canadiense Old Town a base de polietileno rotomoldeado, con una eslora de 4,40 metros y con capacidad para dos adultos y Eneko jaja.... Aunque nada más la hemos botado al agua y remado media hora con Teo y su hijo Adrían, las posibilidades que nos ofrecerá en cuanto llegue el buen tiempo serán variadas. Remaremos sin rumbo fijo, cebaremos en lugares inalcanzables desde la orilla, colocaremos los anzuelos en el lugar exacto, visitaremos orillas y lugares inaccesibles por tierra, recorreremos recodos y canchales en busca del bass y lucioperca... Quizá alguna acampada nocturna... En fin, sirva pues de muestra el video que he preparado con las pocos minutos que grabé con la Go y el móvil y las fotos de Eva y Tere.