Aunque hace ya varios años que no pesco en el mar no puedo dejar de recoger algunos momentos memorables, tanto por las pescatas en sí mismas como por la buena compañía en que se han realizado. Apenas guardo fotografías pero alguna ya ilustra el artículo.
La pesca submarina me ha gustado desde que tenía 18 años cuando el traje de neopreno era sencillamente impensable y las inmersiones eran de apenas media hora (y en verano...) El Astrón era el lugar habitual y en compañía de Juan Carlos, Tomás, Ibisate, Diego, Manuel... Pulpos y algún muble eran las escasas capturas que lograba en profundidades de poco más de 3 metros, equipado con un gancho casero montado en un palo de escoba y un sencillo fusil de goma marca Nemrod de 50 cm.
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| Con Juan Carlos en Ispaster (1996) |
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| En Castro con Javi (2001) |
En 2002 obtengo el PER y vendo la lancha para dar el salto a un barco pesca-paseo, un Jeanneau Merry Fisher 805 de 8 m de eslora con un motor turbodiésel de 200 cv. Una maravilla con camarote, baño, cocina y amplio salón convertible en cama. Lo atraco en el deportivo de Getxo un par de años y otros dos en Zierbena. Con él y junto con Tere, los chicos a veces, y con el incombustible Juan Carlos casi siempre, pescamos por las rocas próximas a las costas del Abra y piedras famosas como Los Abuelos, Castro Verde... probamos también la pesca profunda frente a Santoña (besugo, rey) y por supuesto bonito; la pesca estrella del Cantábrico. En las salidas a alta mar es frecuente avistar cetáceos y delfines que habitualmente juguetean por la proa mientras les fotografiamos.
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| Monja de 27 k (31-07-2004) |
En 2006 vendo el barco y salgo de vez en cuando con mi amigo Manu Márquez, con el Txapeldun de Ander Cortázar y su padre Eduardo o con Luis y Alfonso Baiges con el Urbazter primero, con el Ama Bego después, y con el Gesi en la última etapa. En agosto de 2014 Alfonso nos deja para siempre víctima de su delicada salud. Desde aquí un emotivo recuerdo.