miércoles, 17 de junio de 2015

Caña F-1

Atentos a la caña verde
Tras la jornada de remo el lunes por la mañana con Adrián sin sentir una picada (ni a fondo ni al bass), el martes amanece un espléndido día y aprovechamos la bonita tarde para pasarla a orillas del Tajo con la familia y los vecinos, Arcadio y Victoria. Vamos en nuestro coche a la carretera vieja de Garrovillas. Algo de viento norte que refresca un poco la -de nuevo- calurosa tarde. Arcadio pone sus dos cañas, de diferente tamaño y veteranas aunque poco usadas al parecer. Para mi gusto los cañeros están excesivamente levantados y quedan las cañas muy de pie. Cebo de maíz y gusana en las suyas mientras yo alterno el maíz y pellet de 22 . Pero la tarde avanza y no tenemos ni signo de picada. Al menos estamos relajados y agusto sentados con los pies en el agua mientras contemplamos en el recodo de más arriba dos pescadores que tampoco cogen nada,  y poco más al norte una pareja que infla un bote neumático. Rato después llega una semirígida a la orilla y me entretengo ayudando un poco a sacarla. Me comentan que el siluro está esquivo todavía y aún habrá que esperar alguna semana más (ésto confirma lo que me ha llegado por varias fuentes).
Y como siempre, cuando más distraídos estamos, la caña larga y más nueva de Arcadio marca una picada espectacular que la dobla de su posición casi perpendicular hasta prácticamente el agua. Una, dos y varias veces mientras nos apercibimos y nos acercamos. Pero no nos da tiempo. El cañero cede y la caña sale disparada rozando apenas la superficie del agua a una velocidad próxima a los bólidos de F-1. Dudo un -fatal-momento si lanzar la caña de bass que tengo con un rapala articulado pero creo que pesa poco y no voy a poder alcanzarla. Así que me quito la camiseta y el pantalón y me zambullo en el agua nadando en su dirección. Enseguida empieza a picar hacia el fondo asomando el mango lo justo para localizarla desde mi nivel a ras de agua. Por espacio de unos 30 metros la sigo y gano terreno viendo como cada vez baja más y sube menos. Justo cuando llego a su altura y extiendo la mano para asirla se hunde nuevamente pero... no vuelve a emerger. Me quedo flotando calculando si el aire me llevará más que a ella y preguntando a Arcadio que mira desde la orilla si la ve por algún lado. Tras un rato de búsqueda me rindo y vuelvo a la orilla. 
No sabemos qué pez ha sido capaz de arrastrarla de tal modo, imagino que quizá un siluro porque en la zona Victor cogió el de 22 kilos el otoño pasado.
En la foto se aprecia el mango aún emergiendo antes que lo alcance.

sábado, 13 de junio de 2015

Lucio sorpresa




Ander ha venido una semana al pueblo y como no ha tenido ocasión hasta ahora, pues nos hemos ido al Tajo con la excusa de pescar siluros. Desde que me pasó lo del dedo no he vuelto -ya han transcurrido casi dos meses- y me apetece mucho a mí también. Así que hemos pertrechado bien la embarcación y nos hemos echado por la antigua 630 frente a la torre Floripe que lleva meses invisible bajo las aguas. El viento en calma nos ofrece una pacífica superficie sobre la que navegamos en vueltos en silencio y paz casi infinitos. La sonda marca muchos peces pequeños en los primeros metros y de vez en cuando algunos peces mayores que supongo siluros. A pesar del clonck no logro que suban apenas, y los que lo hacen no muerden los aparejos. Nos acercamos a la isla y merodeamos sobre el cauce del Almonte con sus más de 50 m de profundidad pero no logramos resultado. El viento se levanta sobre mediodía y decidimos regresar. A pocos metros de la orilla y en apenas 10 metros de sonda veo un eco potente. Lanzamos los señuelos y en un segundo una potente aunque poco habitual picada nos anima la mañana. El pez ha picado de manera brusca y tan pronto afloja sedal como se sumerje con decisión. Tras unos minutos de lucha Ander logra sacarle a la superficie y veo que no se trata de un siluro como esperaba sino de un hermoso ejemplar de lucio. Especie de la que sabía de capturas grandes en el Tajo pero que no había contemplado ni mucho menos logrado hasta hoy. En la orilla la báscula marca 8,5 kilos y la medida alcanza los 105 cm. Un ejemplar de trofeo sin duda.
Bravo Ander!!!
He inmortalizado la jornada en un video que podéis ver en mi canal de Youtube a partir del siguiente enlace:

jueves, 2 de abril de 2015

Doblete de siluros

Equipados para la aventura
Y en canoa... Gracias a Victor Muriel otro amigo del grupo de pesca de Cáceres que ha puesto su experiencia, su sonda y el clonck a mi disposición para probar en la especialidad. Una jornada que ha comenzado poco antes de las 10:00 a orillas del Tajo para acoplar los elementos eléctricos y el transductor así como preparar las diferentes cañas y señuelos. Un proceso que nos ha llevado tiempo porque es la primera vez y no había nada preparado. Poco después de las 11:00 nos hemos hecho al agua y con rumbo incierto -estos animales pululan por el fondo y se buscan gracias a la sonda- nos desplazamos mansamente por las tranquilas aguas del Tajo. Un viento ligero con alguna racha algo más fresca nos ha permitido navegar con suavidad y disfrutar de una jornada estupenda con mucho sol y temperatura elevada para la estación.
Víctor contempla la sonda con atención y me va indicando el rumbo a seguir hasta que localiza sobre 40 metros de profundidad algunos ejemplares. Empezamos a echar los señuelos hasta los 20-25 metros y haciendo "jigging" para atraerlos, además de los consabidos golpes de "clonck" para hacerles despegar del fondo hacia los cebos. Un proceso interesante y muy simple aunque no siempre certero.
Dándole al clonk
A las 12:30 Victor clava el primero y se hace con él no sin cierto trabajo. Unas enormes burbujas anuncian su inminente llegada a la superficie y enseguida vemos ascender entre las verdes y limpias aguas el lomo verde grisáceo que poco después reposa en la superficie. Rápidamente Víctor lo sube a proa y nos acercamos a tierra para sacar unas fotos. Es la primera vez que veo uno tan de cerca... A ojo le calculamos entre 15-17 kilos. No está mal, no.
Seguimos pescando ilusionados pero tardareremos casi tres horas en volver a enganchar uno. Esta vez me toca a mí subir el bicho a la superficie y por el escaso trabajo enseguida adivino que es más pequeño. Por el tamaño le calculamos sobre los 10-12 kilos que es poco pero qué caray! es el primero que pesco (no cuento el chiquitín de la orilla del otoño pasado).
Y sobre las 16:00 volvemos a tierra y recogemos los trastos. Para ser el primer día ha estado de lujo!!
Entretanto Víctor y Alfonso están en la zona de Garrovillas dándole al carpfishing y disfrutando también de una buena jornada. Ya repetiré con ellos otro día.
El de Victor
El pescador

Se nota la experiencia posando...

El segundo algo más pequeño

viernes, 20 de febrero de 2015

Y llegó la canoa


Se trata de una canoa tipo canadiense Old Town a base de polietileno rotomoldeado, con una eslora de 4,40 metros y con capacidad para dos adultos y Eneko jaja.... Aunque nada más la hemos botado al agua y remado media hora con Teo y su hijo Adrían, las posibilidades que nos ofrecerá en cuanto llegue el buen tiempo serán variadas. Remaremos sin rumbo fijo, cebaremos en lugares inalcanzables desde la orilla, colocaremos los anzuelos en el lugar exacto, visitaremos orillas y lugares inaccesibles por tierra, recorreremos recodos y canchales en busca del bass y lucioperca... Quizá alguna acampada nocturna... En fin, sirva pues de muestra el video que he preparado con las pocos minutos que grabé con la Go y el móvil y las fotos de Eva y Tere.





viernes, 12 de diciembre de 2014

Premio para Víctor


La constancia es una virtud y el premio es lograr el resultado perseguido. Esto es lo que ha obtenido Victor el pasado lunes pescando en "su Tajete" como gusta de llamar al Tajo. Su sueño: pescar un gran siluro. Y aunque "solo" ha pesado 22 kilos, ya ha iniciado el camino hacia en gran monstruo que todos los pescadores imaginamos capturar. Curiosamente me avisó para acompañarle pero tenía ya planes y no pude hacerlo. Cosas del destino.
Se situó en compañía de Yanire en el mismo lugar de la semana anterior, bueno, algo más arriba porque la punta estaba ocupada. Según me contaba, un pescador de embarcación se paseó por las inmediaciones dando con el clonk lo que a su entender pudo excitar a los bichos, uno de los cuales acabó picando su caña. Media hora le costó sacarlo a la orilla, y éso gracias a la ayuda de algún pescador que se encontraba a su lado. Lo de "peso muerto" dice que es una leyenda urbana; que tiraba de lo lindo. La pobre Yanire se asustó bastante y no es para menos porque el siluro es enorme comparado con las carpas y barbos que se pescan habitualmente. Otra lección aprendida es que conviene llevar guante para meterla la mano en la boca al animalito.
Y el que no lo crea, que vea las fotos. Enhorabuena de verdad Víctor y enséñame el camino a mí también!!!


jueves, 4 de diciembre de 2014

Nueva etapa

He hecho amistad con Victor, Alfonso y Sergio unos chicos de Cáceres que gustan de pescar en el embalse de Alcántara y que controlan mucho más que yo esta historia. En dos ocasiones hemos pasado la jornada completa a orillas del Tajo en dos zonas distintas con similar resultado. Los siluros siguen sin aparecer pero sí he logrado sacar en un lance un lucioperca de tamaño discreto. Por lo demás carpas de tamaño más que regular y barbos hermosos, incluído un trompetero que sacó Yanire la hija de Víctor que nos acompañó uno de las dos días. A pesar de lo avanzado del año la temperatura y el viento nos han respetado y daba gusto estar a la orilla del agua. La verdad es que creo que vamos a pasar unas estupendas jornadas de pesca en cuanto los días comiencen a alargar allá por la primavera. Seguramente habrá más crónicas y grandes pescatas conjuntamente con ellos.

Modesto lucioperca

Estupendo ejemplar de barbo trompetero

Alfonso y Víctor recontando los peces antes de volverlos al agua

Potente picada de barbo. Victor a la sacadera

Reflejo en el agua

Potente cúmulo en formación

Recogiendo al ocaso

sábado, 22 de noviembre de 2014

Pesca de río

Hace muchos años (desde que veraneo en Extremadura) practico la pesca de agua dulce en el embalse de Alcántara en la provincia de Cáceres. Su enorme masa de agua y sus más de 50 m de profundidad albergan especies codiciadas como la carpa común y royal, barbo común y comizo, black bass y recientemente, lucio, lucioperca y siluro (el rey de las profundidades). En estos lances mi sobrino Pedro es el experto en lograr piezas grandes y alguna vez le he acompañado a sus rincones "secretos" aunque la suerte no me ha sonreído. 

Pedro con una carpa de más de 4 kilos
Este verano me lo he tomado más en serio y he renovado mi escaso y maltrecho equipo. Dos cañas de dos tramos Grauvell MC Carp 360 con carretes Vortex K6000 con la intención de capturar piezas grandes, sobre todo siluro a poder ser. No puedo decir que haya sido llegar y pescar, antes bien he tenido que aguantar las chanzas de mi suegro porque he empezado a usar de cebo los pellets Halibut de 22 mm en lugar del tradicional maíz y engodo. Aquí los inventos cuesta sacarlos adelante y más de una tarde he claudicado y vuelto a lo de siempre pero en fin. La pesca es así. Finalmente a base de repetir sitio y cebar continuamente he logrado pescar de modo más o menos habitual aunque las grandes piezas siguen resistiendo. Algún barbo hermoso, carpas comunes majas, contadas royal de tamaño modesto y... Un pequeño siluro como muestra de que "haberlos, haylos"
Pequeño siluro de muestra